Advertencia: Esta entrada puede tener contenido técnico, consulte
su pringao más cercano para la traducción necesaria.
Como las cosas no pueden ir bien en esta vida, y el dinero del trabajo
obviamente me sobra -tal es así que estoy coleccionando discos,
películas y sabores de café como degenerado- tenía que ocurrir un
efecto de equilibrio. Algo que me hiciera quedar de nuevo en ceros o
por lo menos me dejara como si no tuviera nada de efectivo.
Así fue como por gracia de este poder que mantiene las corrientes
eólicas empujando de un lado para otro, a la tierra rotando al rededor
de su asador astronómico y a los hombres detrás de las faldas; que mi
computadora dejo de funcionar, de hecho, después de apagarse, oler
raro (plástico quemado), un poco de ruido para amenizar claro, varios
intentos de resucitar a la enferma por fín decidí que necesitaba
llevarla con el técnico.
Un mes buscando la pieza faltante: Tarjeta madre, no sé cuantas
hijas tendrá pero me ha dejado en una situación por lo más embarazosa,
tengo trabajo que hacer en casa, este blog no lo he terminado, cosas
pendientes, tantas cosas pendientes.
Lo peor del asunto -hasta ese momento- es que ya no hay una tarjeta
madre compatible con mi procesador (¡Alerta pringao¡) en el mercado
o por lo menos el técnico al que envié mi computadora no la encontró
en un mes.
Entonces había que cambiar la tarjeta madre con todo y
procesador. Para los entendidos inmediatamente se darán cuenta que
eso implica una de dos opciones: comprar algo barato y muy malo
para este momento o gastar una cantidad considerable de dinero, ya que
mi tarjeta de vídeo tampoco es compatible y la compatibilidad para
el disco duro es mantenida con alfileres y de paso la memoria
podía (y así pasó) ser incompatible.
Como todo geek (si ve uno aléjese con prontitud, a menos que sea
su pringao claro). Decidí que la mejor opción era comprar algo que
valiera la pena, así que fuí a la caza de guías de hardware
actualizadas, revisiones en fin, un montón de información que no es
muy útil pero que alguien tiene que saber. Y después de mucho ver
decidí que necesitaba algo así como un procesador Athlon X2, mis
razones son de hecho económicas, estos procesadores son bastante más
accesibles en México que sus competidores.
En Monterrey, tenemos el "privilegio" de contar con dos importantes
tiendas de computación: PC en Línea y PCDomino, ¿por qué son
importantes? pues aunque parezca publicidad; tienen un catálogo
extenso, tienen buenos productos (no todo pero se defienden), su
tienda en internet se mantiene actualizada, entrega a domicilio que
tiende a eficiente, y por su puesto, lo más importante: sus precios
hacen llorar a cualquiera competidor, entre ellos hay veces que gana
uno, otras que gana el segundo, pero en general antes de hacer una
compra no se pierden más que 3 clicks asegurarse que una u otra es
la mejor para la ocasión en particular.
Una de las cosas que un geek no debe comprar en estas tiendas, al
menos por la forma en que mantienen su stock en estos productos es
la tarjeta madre, en pocas palabras los que venden son de regulares
a malos baratos.
Así pues tenía que comprar un Athlon X2 y una tarjeta madre de
calidad, con el problema agregado que hasta donde yo tenía entendido
Athlon X2 no había en estas tiendas. Sólo por confirmar revisé PC en
Línea, para mi sorpresa ya hay, pero la regla de las tarjetas madres
se sigue aplicando.
Así compré procesador, tarjeta de vídeo y memoria RAM en
PC en Línea y me dí yo mismo la bienvenida al infierno de comprar en
Mercado Libre la tarjeta madre. Y eso lo contaré ya con
detalle el día que reciba mi mercancía y entregue mi calificación al
vendedor (espero que sea buena).