Como había dicho compré mi tarjeta madre en [Mercado libre] y
resulto una tanto peor de lo que parece en principio. Para narrar esto
no voy a utilizar los nombres de los vendedores más por flojera que
otra cosa.
Ahora lo ves, ahora no lo ves.
En Mercado Libre, como en otros sitios de subastas, hay "tiendas", es
decir, no sólo personas que de forma sistemática subastan o venden
cosas en Mercado Libre, sino que este proporciona la facilidad de
hacer un portal con todos sus productos. A una de estas tiendas acudí
para comprar mi tarjeta madre, en la página del anuncio tenía un
curioso mensaje de: "Preguntar por existencia antes de ofertar". Como
buen aventurero, compre todo lo que necesitaba de una sola vez, antes
de verificar la existencia de la tarjeta madre, aunque la subasta
existía, esto no confirmaba nada. Al hacerlo me contestaron que no
había -esto un viernes- y que el próximo lunes habría. pero nunca
volvieron a tener. Así es como comprometido a pagar todo lo demás,
tenía que conseguir una tarjeta madre donde ponerlas a como diera
lugar.
El sorpresivo sistema de protección al vendedor
Desconozco la perspectiva del vendedor en este asunto, pera la del
comprador debe ser descrita como confusa.
Mercado Pago es un sistema en el cual Mercado Libre actúa como un
intermediario. Para esto primero el comprador tiene que depositar el
costo del producto, envío y un mágico costo por servicio a mercado
libre (que no me avisaron que tenía que hacer hasta que ya estaba
haciendo el cargo, de haberlo dicho antes no sé si lo habría tomado);
luego merado libre conserva ese dinero durante toda la transacción,
hasta que el comprador da la autorización para que este dinero se
libere, según las instrucciones de mercado libre esto debe hacerse
hasta después de confirmar la entrega y verificación de mercancía.
Al primer vendedor con el que intenté hacer la compra, le pagué de
este modo. La comunicación fue bastante mala, supongo que se debía a
que en realidad no tenía la pieza y la estaba comprando con el dinero
que nunca le llego. Mercado Pago tiene un tiempo límite de 14 días
para que el vendedor entregue, este tiempo pasó y nunca recibí la
tarjeta madre, tuve varias excusas de parte del vendedor pero no soy
tonto, nunca tuvo la pieza.
Mercado pago no es malo, al final me regresaron el dinero intacto, y
la sensación de que puedes controlar el vendedor de alguna forma
tranquiliza, pero el problema es que su sistema es confuso y su
documentación no es precisa. Existen dos sistemas para realizar los
pagos, uno me indicaba que hiciera el pago -de nuevo- y el otro que ya
lo había realizado; y tampoco estaba claro que me iban a regresar el
costo por el servicio en caso de cancelar -con aprobación del
vendedor-, de hecho yo daba por perdido el costo del servicio cuando
me comuniqué para que hicieran la cancelación del pago.
La tienda que no lo tuvo
Hay una tienda en México que tiene una página horrorosa (eso sí,
la tienda tiene buenos precios), no puedo decir nada más por que mi
trato con ellos no llegó a mucho, pero la página es terrible. Tenía la
mentada tarjeta, pero como mi dinero estaba atrapado en Mercado Pago,
durante unos 15 días (más los 15 que esperé al vendedor) no podía
pagarla así que esperé a la quincena, cuando ya no la tenían.
El que no dijo nada
Al final un cuarto vendedor fue el afortunado ganador de mi dinero, y
después de casi tres meses en busca de una tarjeta madre. Quién la
vendió no se comunicó gran cosa, pero hizo las cosas a tiempo, así que
no me quejo, estoy escribiendo esta entrada en mi nueva computadora,
aunque no he instalado todavía Linux en ella (no, no estoy usando
Windows, sencillamente funciona el Linux que estaba en la computadora
anterior con cambiar los discos duros y unos cuantos ajustes).
Y para rematar
Tuve que cambiar de fuente de poder, pero al ir a buscar las cosas fue
muy problemático, compré en PC Domino, no tenían mis piezas aunque
me las habían "apartado" via su sitio de internet, esto se debió a
que estaban mudando el almacén o la matriz o por que no querían
atenderme, el caso es que esto completo los tres meses que había
pasado sin computadora de escritorio.
¿Moraleja? No hay tal cosa. Todo es demasiado malo para ser verdad.